Desde Barreal, tome la RP 412 hacia el norte, cruce el río Los Patos y, en Calingasta, desvíe nuevamente al norte para bordear el río Castaño, principal tributario del río San Juan. Este cauce es famoso por sus suculentas truchas criollas y fontinaris, que pueden verse en increíbles remansos. Sus aguas son tranquilas, excelentes para baños, y las riberas tienen saucedales que invitan a acampar. En esta agreste belleza abundan las garzas blancas, los patos y los gansos silvestres (piuquenes), que visitan el paraje en invierno y emigran a las montañas en verano. El camino recorre la alta margen occidental del río. Hacia el este se abre el valle, una antigua zona ganadera, plena de potreros y alfalfares, hoy dedicada a la actividad forestal (álamos). Tras 11 km desde Calingasta llegará a Villa Corral, un pequeño caserío de adobe. Su cementerio grande, recuadrado por añosas tapias, se respalda en la ladera de un cerro que lo protege de las crecientes. Aún pueden verse carretas con enormes ruedas de madera, de 2 m de diámetro, junto a corrales con techos cubiertos de pastos, para resguardar a los animales del intenso frío. A 23 km desde Calingasta el camino desciende por una pintoresca quebrada y desemboca en Puchuzún, otro poblado de adobe, con calles sin vereda y una sencilla capilla. Cuenta con un importante aserradero que procesa la madera del lugar. Cerca de 10 km más adelante, una gran forestación indica la presencia de la finca Los Alamos. Inmediatamente después llegará a Villa Nueva. |
Tiene equipamiento básico y un puesto de Gendarmería Nacional. Aquí recomendamos visitar el establecimiento sidrero modelo Agro Industria Des Cordelier, muy interesante porque permite seguir todo el proceso de elaboración y envasado, hasta el vestido de las botellas En la villa, el camino se bifurca:
- a la derecha lleva a Tocota y el valle de Iglesia,
- a la izquierda hacia las localidades mineras descubiertas a mediados del siglo pasado y explotadas por impulso de Sarmiento.
Si avanza 7 km llegará a la verá la Mina Castaño Viejo . |
Se accede por una pequeña propiedad forestada. Para alcanzar las instalaciones deberá ascender caminando por un cerrito a su derecha. Estas minas de oro fueron explotadas hasta 1960 por la Empresa Nacional Lee, que abandonó los trabajos y remató los equipos en 1970. Aunque actualmente están desiertas, puede visitar los socavones de extracción del mineral y deambular por los restos abandonados. Verá vetustas maquinarias de hierro fundido, con patentes de Australia y Sudáfrica, que muestran el empleo de la energía a vapor; vestigios de hornos construidos con ladrillos refractarios de origen inglés: secciones de carcomidas canaletas de pinotea y tramos de trocha angosta por donde corrían las vagonetas cargadas con el material, Unos 17 km más adelante está Castaño Viejo, sólo accesible cabalgando o con vehículos 4x4. Este bellísimo paisaje cordillerano, dominado al norte por el cordón de Olivares, ofrece el encanto del turismo agreste por lugares recónditos, especialmente atractivos para pescadores y acampantes. |