Al norte de las montañas la estepa se adueña extendiendo visualmente el paisaje continental, mientras que al sur las laderas montañosas caen al mar en un rasgo típicamente fueguino.
Descubierta por Hernando de Magallanes en el año 1520, en la búsqueda del paso interoceánico que hoy lleva su nombre, los siglos posteriores vieron pasar aventureros de toda laya a la caza de lobos marinos, ballenas, y tras la quimera del oro. La colonización ovina luego, y finalmente el turismo, delinearon definitivamente el perfil socioeconómico de la isla.
Esquí de fondo y trekking son actividades excluyentes en la vasta geografía de la región. Los bosques de lengas, con su tono rojizo, los turbales, los enormes lagos, y los valles transversales quebrándose sobre las estribaciones del continente, son buenos motivos para animarse a la aventura.
Muchos cerros aún no han conocido el paso del hombre, y la importancia del Parque Nacional Tierra del Fuego radica en mantener aún más el carácter prístino de la naturaleza local, sólo alterada por la presencia de castores que desde que fueran traídos a la región desde Canadá -cinco décadas atrás- han ocupado el 90% de los cursos de agua provocando una sustancial alteración del ambiente de la Isla.
El mejor paseo que te podemos sugerir es aquel que une la ciudades de Río Grande y Ushuaia; cruzando desde la estepa hasta la montaña y atravesando los Andes de norte a sur.
Una sucesión de sensaciones que podés alternar con interesantes circuitos de trekking como, por ejemplo, aquellos que toman de base el valle de Tierra Mayor.
En total son 212 kilómetros , de los cuales 124 son pavimentados; el resto ripio puro de estado totalmente azaroso, tené paciencia que vale la pena.
Desde Río Grande debés tomar la RN 3 hacia el sur; la primera ciudad (tercera de Tierra del Fuego) es Tolhuin, punto intermedio de abastecimiento entre Río Grande y Ushuaia, al pie del cerro Michi.
Conjugá la historia de la última reserva ona con un paisaje incontaminado y un microclima especial que la convierte en favorita como programa de fin de semana (pesca deportiva, cabalgatas, actividades náuticas son algunas de las opciones).
A continuación aparece la cabecera del lago Fagnano (km. 120), enorme "lengua" lacustre de 100 kilómetros de largo. El viento del oeste es un protagonista absoluto del paisaje, y abundan las aves marinas como albatros, cauquenes y petreles.
En el kilómetro 161 aparece el lago Escondido, privilegiada región en la cual se aprecia la acción negativa de los castores, especialmente en las orillas: estos animalitos construyen embalses inundando el bosque al endicar el curso de los ríos; la vegetación muere, se modifica el nivel de las aguas, y se altera todo el ecosistema.
Un poco más adelante un cartel te anuncia el Paso Luis Garibaldi, punto más elevado del trayecto; ideal el mirador sobre el lago.
El resto del circuito hacia el sur se interna en densos bosques ocupando las laderas de las montañas entre valles glaciarios tapizados de turbales (conglomerados de musgos, verdaderas esponjas gigantes, que dan lugar a la lenta carbonización que deriva en la turba).
Finalmente la ruta enlaza gran cantidad de centros de esquí nórdico, confiterías y refugios tales como el Haruween, Las Cotorras, Tierra Mayor, Nunatak, Solar del Bosque, Faldeo del Olivia y Valle de los Huskyes, que agrega la alternativa de un paseo con trineos de perros siberianos.
Ya en el kilómetro 209 pasás por la base del Monte Olivia -emblemático y símbolo de la ciudad- para culminar en el kilómetro 220 en la ciudad de Ushuaia.
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