Calles con mil desniveles arman un lugar especial para caminatas, para el descanso, la reflexión y para pasar unas merecidas vacaciones. Esas caminatas pueden descubrir inofensivas iguanas, chuñas y liebres, tal vez curiosos zorros grises o sonoros carpinteros, mirlos y zorzales. Gracias a la prohibición de la caza deportiva y a la conciencia ecológica de sus pobladores la flora y la fauna se desarrolla en armonía. Los servicios turísticos parten desde los complejos de cabañas, principal forma de alojamiento. Amanecer en una de ellas garantiza la tranquilidad y el disfrute de la naturaleza. Se pueden realizar excursiones por la región, cabalgatas guiadas, travesías en 4x4,etc. Además Villa Berna cuenta con restaurante, casa de té, bares, casas de artesanías y un pintoresco almacén de provisiones. Suenan palabras de poetas en los valles que conjugan agua y vida... Como las de Bach: "Ningún lugar está lejos para los seres con imaginación capaces de comprometerse con la gente, de amar, de vivir cada día como si fuera el primero y el último." En Villa Berna, la magia del paisaje auspicia el encuentro con uno mismo. |